Podría seguir enumerando las virtudes de la prensa pero, a veces, un ejemplo deja todo mucho más claro.
Empezamos con esta noticia de infobae.com que titula:
La bajada insiste en la intentona descabellada de re-abrir las unidades de Fukushima. Está claro que eso no es posible. Quizás, remotamente, se podrían abrir poner en funcionamiento las unidad 5 y 6 que no fueron afectadas por el accidente. Igual, es casi impensable.
De todos modos, inmediatamente a continuación, se dice que 11 de los 54 reactores están funcionando. ¿Los 54 reactores son de Fukushima? No, los reactores son de Japón. Claramente hay un error, el lector desprevenido, sin embargo, a esta altura se encuentra muy confiado que se habla de Fukushima.
Cuando se lee la nota, no se menciona ni un ápice de que se pretenda hacer nada más que terminar de estabilizar los reactores fundidos de Fukushima. Si se habla de la situación general de Japón, de la crisis energética que están viviendo y de la necesidad de volver a poner en funcionamiento los reactores parados en todas las latitudes del país asiático.
aquí y le han puesto un título más impactante, aunque absurdo.
Cuál es el objetivo de semejante titular absurdo: vender la nota, claro está, a cualquier precio.
Ahora, tengamos en mente esta frase: "El ministro Yoshio Hachiro aspira a que se pueda reanudar el funcionamiento de las unidades detenidas, aunque siempre y cuando los gobiernos locales que cuentan con una planta nuclear en su jurisdicción aprueben su reapertura, agregó Kyodo" y veamos este otro artículo proveniente de España, de ABC.es de la misma fecha:
Es interesante ver, de todos modos, que se cita al mismo ministro diciendo lo siguiente:
"En el archipiélago nipón, su nuevo ministro de Comercio e Industria, Yoshio Hachiro, anunció ayer que todos los reactores nucleares serán cerrados en el futuro. El Gobierno japonés tiene previsto «reducir a cero» las centrales atómicas porque «la opinión pública está unida en clausurarlas en lugar de aumentarlas»."
Mientras que nada se dice de la parte en que pretenden reabrir los reactores lo antes posible.
¿Mienten? No. No mienten, solo acomodan la realidad que muestran de acuerdo a sus intereses. Cada uno fragmenta el discurso por el sitio que más le gusta. ¿Está mal? No estamos en condiciones de responderlo. Si podemos decir, como siempre, que se tome lo que se lee con pinzas, que se cuestione cada cosa que se lee, que se busque siempre una segunda, una tercera campana. En estos tiempos, hay mucha información disponible, mucha de buena calidad, mucha con mala intención, hay que saber juzgar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario